Altera la función de los nervios que mueven las cuerdas vocales
Parálisis laríngea: Laringoplastia y tiroplastia de medialización.
La parálisis laríngea es un problema complejo que ocurre cuando se altera la función de los nervios que mueven las cuerdas vocales (Nervio laríngeo recurrente) o la articulación de las cuerdas queda bloqueada, dejando una o ambas cuerdas vocales sin movimiento. Esto no solo
afecta a la voz, sino que compromete funciones vitales como la respiración y la protección de la vía aérea.
Las causas de las parálisis laríngeas son diversas, pero lo más frecuente es que estos problemas aparezcan tras cirugías del cuello (como las cirugías de las glándulas tiroides y paratiroides o las de las hernias de la comuna cervical), cirugías del pulmón y corazón, enfermedades pulmonares graves (como el cáncer) o sin causa identificable (lo que denominamos causa idiopática). Ante cualquier paciente con parálisis de cuerda vocal, es crucial, no sólo tratar si no también descartar causas graves.
Soluciones Quirúrgicas Personalizadas:
En este apartado vamos a hablar de la corrección de la parálisis de cuerda vocal unilateral, dado que es con diferencia la más frecuente.
El tratamiento busca devolver la funcionalidad mediante dos enfoques principales según la necesidad del paciente:
Laringoplastia de inyección: es un procedimiento rápido, bajo anestesia local, donde se inyecta una sustancia de relleno (ácido hialurónico) en la cuerda paralizada para darle volumen. Esto permite que la cuerda sana pueda contactar con ella, mejorando la voz de forma casi inmediata. El problema de este procedimiento es que este producto se absorbe en pocos meses, por lo que requiere de su repetición.
Lo usamos como parche temporal, para valorar la eficacia de una tiroplastia definitiva o para pacientes que rechacen o no puedan someterse a una tiroplastia.
Tiroplastia de medialización: es la solución definitiva para parálisis permanentes. A través de una pequeña incisión en el cuello, se coloca una prótesis de silicona que desplaza la cuerda vocal hacia una posición central óptima.
Se realiza bajo anestesia general o sedación (según el caso) para que podamos ajustar la posición de la prótesis, asegurando el mejor resultado sonoro posible