Revolución en la otorrinolaringología moderna
Cirugía endoscópica de oído.
La cirugía endoscópica de oído representa una auténtica revolución en la otorrinolaringología moderna, ya que permite intervenir el oído a través del propio conducto auditivo externo sin necesidad de realizar incisiones o cicatrices visibles detrás de la oreja. Mediante el uso de ópticas de alta definición (también denominadas endoscopios) que se introducen en el conducto auditivo externo, el cirujano obtiene una visión panorámica y detallada de estructuras muy pequeñas que antes eran difíciles de visualizar. Esta técnica es ideal para reparar el tímpano, reconstruir los huesecillos y limpiar infecciones de forma muy precisa y respetuosa con la anatomía. Al ser un procedimiento menos agresivo que la cirugía tradicional, el postoperatorio es significativamente más cómodo, el dolor se reduce drásticamente y la recuperación es mucho más rápida, permitiendo al paciente retomar sus actividades cotidianas en poco tiempo con excelentes resultados funcionales. Aunque realicemos una reconstrucción del oído mediante endoscopia, prácticamente siempre requerimos extraer injertos (fragmentos de tejido del propio paciente) para usar como parche y reparar las estructras dañadas, por ello, siempre requerimos hacer alguna incisión, por pequeña que sea. Por último, lamentablemente no todas las cirugías del oído se pueden realizar puramente con endoscopio y sin cicatriz, de modo que en algunos casos seguimos necesitando hacer incisiones por detrás del pabellón auricular