Expertos en el cuidado integral de tu salud otorrinolaringológica
En nuestra clínica nos dedicamos a restaurar tu calidad de vida a través del cuidado experto de
tu audición, voz y sistema glandular.
Servicios especializados en otorrinolaringología
En nuestra clínica nos dedicamos a restaurar tu calidad de vida a través del cuidado experto de tu audición, voz y sistema glandular. Nos especializamos en cirugía avanzada de oído para tratar desde perforaciones y sorderas hasta problemas complejos como el vértigo o los acúfenos, utilizando técnicas mínimamente invasivas. En el área de la laringe, acompañamos tu salud vocal tratando lesiones como pólipos o nódulos, y somos especialistas en cirugía de reafirmación de género, adaptando el tono de la voz para que tu identidad se exprese con naturalidad. Finalmente, abordamos las patologías de las glándulas salivares, como los cálculos o la inflamación, mediante procedimientos modernos que garantizan una recuperación rápida. Nuestro compromiso es ofrecerte soluciones quirúrgicas y médicas de vanguardia con un trato cercano y personalizado en cada etapa de tu tratamiento.
Otorrinolaringología de vanguardia: Soluciones precisas para tu calidad de vida
Cirugía avanzada de oído
El oído es una obra de ingeniería biológica. Mediante el uso de microscopía y endoscopia de alta definición, reconstruimos estructuras dañadas y tratamos patologías crónicas, devolviéndote la nitidez del sonido y el equilibrio que habías perdido.
Microcirugía de laringe y voz
La laringe es el centro de nuestra comunicación. Gracias a la tecnología láser y técnicas de microcirugía, eliminamos lesiones en las cuerdas vocales preservando al máximo la calidad de tu voz, esencial tanto para tu vida personal como profesional.
Patología de glándulas salivares
Abordamos desde la sequedad bucal persistente hasta tumores o cálculos (piedras) en las glándulas. Nuestra experiencia nos permite tratar estas afecciones protegiendo siempre los nervios faciales y la estética del paciente.
El poder de la cirugía mínimamente invasiva
El mayor avance de nuestra clínica es la apuesta por la cirugía mínimamente invasiva. Gracias al uso de cámaras de fibra óptica y herramientas de precisión, hoy podemos realizar intervenciones a través de los orificios naturales o mediante incisiones casi invisibles. ¿Qué significa esto para ti? Menos dolor postoperatorio, una estancia hospitalaria mínima y una reincorporación casi inmediata a tu vida cotidiana. Ya no es necesario temer a la cirugía; hoy la ciencia nos permite ser increíblemente eficaces siendo, a la vez, extremadamente delicados con tu anatomía.
En nuestra clínica, no solo tratamos enfermedades; diseñamos soluciones a medida para que
vuelvas a disfrutar del mundo con todos tus sentidos.
Calidad, tono o volumen de la voz
Ronquera (Disfonía)
La ronquera (o disfonía en terminología médica) es cualquier alteración que afecte a la calidad, tono o volumen de la voz, impidiendo que suene de forma clara y natural. Suele manifestarse como una voz áspera, entrecortada o con un esfuerzo excesivo al hablar, y sus causas son muy variadas: desde un resfriado común o el mal uso de la voz, hasta la presencia de lesiones en las cuerdas vocales o la alteración del movimiento de las mismas. En nuestra clínica, realizamos una exploración detallada mediante laringoscopia para observar el movimiento de las cuerdas en tiempo real.
Es fundamental consultar con un especialista si la ronquera persiste más de dos o tres semanas, ya que un diagnóstico temprano permite tratar el problema con reposo vocal,logopedia o pequeñas intervenciones, pero fundamentalmente permite descartar causas potencialmente graves como el cáncer de laringe. Nuestro objetivo es que recuperes tu voz lo antes posible.
Esfuerzo vocal prolongado
Nódulos, pólipos y quistes
Inflamación crónica de las cuerdas vocales
Edema de Reinke. Fonocirugía
Altera la función de los nervios que mueven las cuerdas vocales
Parálisis laríngea: Laringoplastia y tiroplastia de medialización.
Virus del papiloma humano (VPH)
Papilomas laríngeos.
La papilomatosis laríngea es una enfermedad causada por el Virus del Papiloma Humano (VPH) que provoca la aparición de pequeñas verrugas en las cuerdas vocales y otras áreas de la laringe. Estos papilomas pueden causar ronquera persistente y, si crecen demasiado, dificultad para respirar. Debido a que estas lesiones tienen tendencia a reaparecer, el tratamiento requiere un seguimiento especializado y, con frecuencia, intervenciones quirúrgicas periódicas para eliminarlas mediante láser o microdebridadores que preserven el tejido sano. Lo crucial es detectarlas precozmente y tratarlas de manera contundente.
Consumo de tabaco y alcohol/ enfermedades víricas
Cáncer de larínge y farínge
El cáncer de laringe y faringe es una patología seria que suele estar vinculada al consumo de tabaco y alcohol, aunque también puede relacionarse con infecciones víricas. El síntoma más temprano suele ser una ronquera que no mejora en más de tres semanas, aunque también puede presentarse dolor al tragar o la aparición de bultos en el cuello. En nuestra clínica, priorizamos el diagnóstico precoz mediante endoscopia y la solicitud de pruebas radiológicas, ya que detectarlo en fases iniciales permite tratamientos mucho menos agresivos y con mayores tasas de curación.
Adaptar las características de la voz y el contorno cervical para que coincidan con la identidad de género del paciente
Cirugía de reafirmación de género
La reafirmación de género en laringología se centra en adaptar las características de la voz y el contorno cervical para que coincidan con la identidad de género del paciente, un paso crucial en la transición de muchas personas. En nuestra clínica, ofrecemos un enfoque integral que combina la terapia vocal con técnicas quirúrgicas avanzadas para lograr una voz que no solo suene auténtica, sino que también sea saludable y sostenible a largo plazo, a la par que ofrecemos cirugías para adecuar el perfil cervical mediante el limado de la nuez de Adán.
Feminización de la voz
Para las mujeres trans, el objetivo principal es elevar la frecuencia fundamental (el tono) y modificar la resonancia para que la voz se perciba como femenina. Dado que las cuerdas vocales no se pueden «encoger», utilizamos técnicas de fonocirugía especializadas: Glotoplastia de Wendler: Es la técnica más frecuente. Consiste en suturar la parte anterior de las cuerdas vocales para acortar su longitud vibratoria. Al ser más cortas, vibran más rápido, produciendo un tono más agudo de forma natural. Se realiza por vía endoscópica (a través de la boca), sin cicatrices externas. En el caso de que se quiera aprovechar el acto, se puede asociar la tirocondroplastia o tiroplastia de reducción en el mismo acto. Tirocondroplastia o tiroplastia de reducción (Nuez de Adán): Aunque no afecta directamente a la voz, esta intervención quirúrgica suaviza el relieve del cartílago tiroides en el cuello, armonizando la estética cervical con la identidad de género de la paciente. Se requiere realizar
una pequeña incisión en el cuello.
Masculinización de la voz
En el caso de hombres trans, el tratamiento hormonal con testosterona suele aumentar el grosor de las cuerdas vocales, agravando la voz de forma natural. Sin embargo, si el cambio no es suficiente o se desea un tono aún más profundo, existen opciones como la tiroplastia de relajación, que reduce la tensión de las cuerdas para lograr un tono más grave.
El papel de la logopedia especializada
La cirugía es una herramienta potente, pero el éxito reside en la rehabilitación vocal. El entrenamiento logopédico es esencial antes y después de cualquier intervención para trabajar la entonación, la articulación y los patrones de comunicación no verbal, asegurando que el paciente aprenda a utilizar su «nueva» voz sin realizar esfuerzos compensatorios que puedan dañarla
Orificios en la membrana del tímpano que pueden aparecer tras infecciones repetidas o traumatismos
Perforaciones timpánicas y miringoplastia.
Las perforaciones timpánicas son orificios en la membrana del tímpano que pueden aparecer tras infecciones repetidas o traumatismos, provocando pérdida de audición, acúfenos e infecciones tras la entrada agua. La miringoplastia es la intervención quirúrgica diseñada para reparar estos orificios y restaurar la barrera natural del oído. El procedimiento consiste en colocar un pequeño injerto de tejido del propio paciente, como una fina capa de fascia o cartílago, que actúa como un «parche» para que el tímpano cicatrice sobre él. En la actualidad muchas de estas cirugías pueden realizarse de forma mínimamente invasiva a través del conducto auditivo, evitando cortes externos, siempre que el tamaño y localización de la perforación lo permitan. Al cerrar la perforación, no solo se protege el oído medio de infecciones externas, sino que se mejora significativamente la calidad del sonido y se permite al paciente volver a disfrutar de actividades como nadar sin preocupaciones.
Revolución en la otorrinolaringología moderna
Cirugía endoscópica de oído.
La cirugía endoscópica de oído representa una auténtica revolución en la otorrinolaringología moderna, ya que permite intervenir el oído a través del propio conducto auditivo externo sin necesidad de realizar incisiones o cicatrices visibles detrás de la oreja. Mediante el uso de ópticas de alta definición (también denominadas endoscopios) que se introducen en el conducto auditivo externo, el cirujano obtiene una visión panorámica y detallada de estructuras muy pequeñas que antes eran difíciles de visualizar. Esta técnica es ideal para reparar el tímpano, reconstruir los huesecillos y limpiar infecciones de forma muy precisa y respetuosa con la anatomía.
Al ser un procedimiento menos agresivo que la cirugía tradicional, el postoperatorio es significativamente más cómodo, el dolor se reduce drásticamente y la recuperación es mucho más rápida, permitiendo al paciente retomar sus actividades cotidianas en poco tiempo con excelentes resultados funcionales. Aunque realicemos una reconstrucción del oído mediante endoscopia, prácticamente siempre requerimos extraer injertos (fragmentos de tejido del propio paciente) para usar como parche y reparar las estructras dañadas, por ello, siempre requerimos hacer alguna incisión, por pequeña que sea. Por último, lamentablemente no todas las cirugías del oído se pueden realizar puramente con endoscopio y sin cicatriz, de modo que en algunos casos seguimos necesitando hacer incisiones por detrás del pabellón auricular
Crecimiento de piel en un lugar que no le corresponde
Colesteatoma y timpanoplastia
El colesteatoma es un crecimiento de piel en un lugar que no le corresponde, el oído medio. Aunque no es un tumor, se comporta de forma agresiva ya que tiene tendencia al
crecimiento y a la destrucción progresiva de las estructuras contenidas en el oído, fundamentalmente los huesecillos del oído, el sistema del equilibrio, el nervio facial y la separación entre oído y cerebro, pudiendo dar lugar a sordera progresiva, infecciones del oído, mareo e inestabilidad, parálisis facial e infecciones potencialmente muy graves como la meningitis y los abscesos cerebrales.
Por desgracia, la única solución es realizar una intervención quirúrgica denominada timpanoplastia, cuyo objetivo principal es limpiar por completo esta enfermedad y, en un segundo paso, reconstruir el mecanismo de la audición. Durante la cirugía, se elimina el tejido dañado y se restaura la integridad del tímpano y de la cadena de huesecillos si fuera necesario. A pesar de los avances en la tecnología quirúrgica, sigue siendo una enfermedad complicada de solucionar por completo, por ello se requiere del seguimiento estrecho por un otorrinolaringólogo y es posible que se requieran varias intervenciones para dar una solución definitiva.
Osiculoplastia
Reconstrucción de huesecillos del oído y osiculoplastia
Enfermedad de origen genético que afecta a la audición
Otosclerosis y estapedotomía.
La exostosis del conducto auditivo externo, conocida popularmente como «oído del surfista», consiste en la formación de bultos óseos benignos en el conducto que comunica la oreja con la membrana timpánica (conducto auditivo externo o CAE). Estos bultos, que crecen debido a la exposición prolongada al agua fría y al viento, estrechan el conducto, lo que facilita que el agua, el cerumen y la suciedad queden atrapados, provocando infecciones recurrentes, sensación de taponamiento y pérdida de audición. La solución definitiva es la recalibración del conducto auditivo externo, una intervención quirúrgica precisa que busca devolver al canal su diámetro y forma original. Mediante microinstrumentos el cirujano retira el exceso de hueso de forma cuidadosa para despejar el paso. Es un procedimiento eficaz que no solo elimina las molestias y el riesgo de otitis constantes, sino que restaura la ventilación natural del oído, permitiendo que el paciente pueda volver a disfrutar de actividades acuáticas y deportivas con normalidad. Es indispensable que, para evitar la reaparición del problema tras la cirugía, el paciente proteja sus oídos con tapones a medida cada vez que se realicen actividades acuáticas como natación, buceo o surf.
Enfermedad de origen genético que afecta a la audición
Exostosis de conducto auditivo externo (CAE) y recalibración de CAE
La exostosis del conducto auditivo externo, conocida popularmente como «oído del surfista», consiste en la formación de bultos óseos benignos en el conducto que comunica la oreja con la membrana timpánica (conducto auditivo externo o CAE).
Estos bultos, que crecen debido a la exposición prolongada al agua fría y al viento, estrechan el conducto, lo que facilita que el agua, el cerumen y la suciedad queden atrapados, provocando infecciones recurrentes, sensación de taponamiento y pérdida de audición. La solución definitiva es la recalibración del conducto auditivo externo, una intervención quirúrgica precisa que busca devolver al canal su diámetro y forma original. Mediante microinstrumentos el cirujano retira el exceso de hueso de forma cuidadosa para despejar
Disminución de la capacidad auditiva
Sordera/hipoacusia
La sordera o hipoacusia es la disminución de la capacidad auditiva, un problema que afecta profundamente la comunicación y la calidad de vida de las personas. Puede presentarse de forma leve o profunda, y sus causas son variadas: desde el envejecimiento natural y la exposición prolongada al ruido, hasta factores genéticos o secuelas de infecciones. En nuestra clínica, realizamos un diagnóstico preciso para distinguir entre la hipoacusia de transmisión (problemas en el tímpano o huesecillos) y la neurosensorial (daño en el oído interno o nervio auditivo). Dependiendo del origen y el grado de la pérdida, las soluciones actuales son muy eficaces y van desde tratamientos médicos y el uso de audífonos de última generación, hasta cirugías reconstructivas o implantes. Detectar a tiempo la pérdida auditiva es fundamental para evitar el aislamiento social y el deterioro cognitivo, permitiendo que el paciente recupere la conexión con su entorno y disfrute de una vida activa y plena.
Percepción de un sonido en el oído o en la cabeza
Acúfenos
Los acúfenos o tinnitus son la percepción de un sonido en el oído o en la cabeza —como un pitido, zumbido o siseo— sin que exista una fuente de ruido externa que lo produzca. Esta condición no es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma de que algo ocurre en el sistema auditivo, y puede estar relacionado con la pérdida de audición, el estrés, la exposición a ruidos fuertes o problemas cervicales y mandibulares. En nuestra clínica, realizamos una evaluación clínica para identificar su origen y sobre todo, descartar causas graves que puedan estar dando lugar a este fenómeno. El tratamiento no siempre es sencillo, dado que se adecúa al origen del problema (los arriba citados) y es muy frecuentemente que no podamos una causa única y evidente.
Oído del nadador
Infecciones del oído (otitis)
Las infecciones del oído u otitis son una de las causas más frecuentes de consulta y pueden afectar tanto a niños como a adultos. Según la zona afectada, distinguimos principalmente entre otitis externa y otitis media.
Otitis externa
La otitis externa, conocida frecuentemente como «oído del nadador», es la inflamación de la piel del conducto auditivo que va desde el exterior hasta el tímpano. Su causa principal es la humedad atrapada tras el baño o el uso de piscinas, lo que favorece el crecimiento de bacterias u hongos, aunque también puede aparecer por pequeñas heridas tras usar bastoncillos. El síntoma más característico es un dolor intenso que aumenta al tocar la oreja, acompañado a veces de picor o secreción. En nuestra clínica, realizamos una limpieza del conducto cuando es necesaria y pautamos tratamientos con gotas antibióticas específicas. Al ser una infección superficial, el diagnóstico y tratamiento precoces permiten un alivio casi inmediato del dolor, evitando que la inflamación cierre por completo el conducto y afecte temporalmente a la audición.
Otitis media
A diferencia de la externa, la otitis media ocurre en el espacio lleno de aire situado justo detrás del tímpano. Es muy común tras procesos catarrales, gripes o alergias, ya que la mucosidad bloquea la trompa de Eustaquio y permite que los gérmenes se acumulen en el oído medio. Esto genera una presión que empuja el tímpano, provocando dolor, sensación de taponamiento y pérdida de audición. Si la presión es excesiva, el tímpano puede llegar a perforarse para liberar el líquido, lo que, aunque pueda sorprender, es beneficioso para aliviar los síntomas de manera más rápida. Si estas infecciones no se tratan y vigilan adecuadamente, pueden volverse crónicas, provocando supuración constante, pérdida de audición o daños en la estructura del oído. En nuestra clínica valoramos la paciente, pautamos tratamientos específicos, ya sean gotas o fármacos orales, y en casos recurrentes, ofrecemos pequeñas intervenciones como la colocación de un tubo de drenaje transtimpánico para facilitar la ventilación del oído. Si ya, fruto de procesos graves o recurrente el tímpano se perfora y persiste más allá de 3 meses, lo recomendable es realizar una Miringoplastia (explicado en apartados previos)
Nervio facial inflamado o dañado
Parálisis facial
La parálisis facial se produce cuando el nervio facial, que es el encargado de dar movimiento a los músculos de la cara, se inflama o se daña, provocando una pérdida de movilidad en un lado del rostro. Esto se manifiesta como una caída de la comisura de la boca, dificultad para cerrar el ojo o una expresión asimétrica, lo cual suele generar una gran preocupación estética y funcional. En nuestra clínica, abordamos el diagnóstico y tratamiento de la parálisis facial de forma urgente, ya que el tiempo es un factor crítico para una buena recuperación. Identificamos si el origen es vírico (como la parálisis de Bell o síndrome de Ramsay-Hunt), traumático o tumoral, para aplicar pautas personalizadas de tratamiento que incluyen corticoides, fármacos antivirales y, en casos específicos, cirugías correctoras. Nuestro objetivo es reducir la inflamación y rehabilitar la musculatura lo antes posible para restaurar la simetría del rostro, proteger la salud del ojo y devolver al paciente la confianza en su imagen y expresión natural.
Afectación a nuestro sentido del equilibrio
Mareo/inestabilidad/vértigo.
El mareo, la inestabilidad y el vértigo son síntomas que suelen generar mucha angustia, ya que afectan a nuestro sentido del equilibrio, controlado en gran medida por el oído interno. Aunque a menudo se confunden, el vértigo se define específicamente como una sensación falsa de movimiento o giro, mientras que la inestabilidad es la falta de seguridad al caminar. Estas alteraciones pueden deberse a causas muy diversas, desde el desplazamiento de pequeñas partículas dentro del oído (vértigo posicional) hasta inflamaciones del nervio del equilibrio (neuritis vestibular) o acúmulo del líquido que ocupa el oído interno (Enfermedad de Ménière). En nuestra clínica realizamos un estudio minucioso para localizar el origen del problema y aplicar el tratamiento más adecuado, que puede incluir maniobras de reposicionamiento, medicación específica o programas de rehabilitación vestibular. Nuestro enfoque busca estabilizar el sistema del equilibrio para que el paciente recupere la confianza en sus movimientos y pueda retomar sus actividades diarias sin miedo a las caídas o a las crisis de vértigo.
Causa más frecuente de pérdida de audición repentina y sensación de taponamiento
Tapón de cerumen.
El tapón de cerumen es una de las causas más frecuentes de pérdida de audición repentina y sensación de taponamiento. Aunque el cerumen es una sustancia natural que protege el conducto auditivo de infecciones y suciedad, en ocasiones se acumula de forma excesiva debido a la forma del conducto o al uso inadecuado de bastoncillos, que suelen empujar la cera hacia el fondo en lugar de extraerla. Esto puede provocar molestias, zumbidos (acúfenos) e incluso infecciones y dolor. En nuestra clínica, realizamos la una exploración y extracción de forma segura con de forma instrumental y bajo visión directa, técnicas mucho más precisas y seguras que el tradicional lavado con agua a presión. Es un procedimiento rápido y resolutivo que devuelve al paciente la claridad auditiva y el confort de manera instantánea.
Digestión y la protección de la cavidad bucal
Patología mecánica de las glandulas salivares:
El correcto funcionamiento de las glándulas salivares es vital para la digestión y la protección de la cavidad bucal. Sin embargo, este sistema puede verse comprometido por dos vías principales: la obstrucción mecánica y el daño inflamatorio.
"Piedras" de calcio en los conductos salivares
Litiasis salivar (piedras):
Solución mínimamente invasiva para tratar tanto las piedras como las estenosis
Sialoendoscopia
la solución mínimamente invasiva para tratar tanto las piedras como las estenosis. Esta técnica nos permite introducir una cámara minúscula en el conducto para dilatar las estrecheces o extraer los cálculos mediante pequeñas «cestillas» o láser, evitando en la mayoría de los casos la extirpación de la glándula completa y preservando su función
Atacan directamente a las glándulas
Patología inflamatoria y síndrome de Sjögren
Tumores de glándulas salivares mayores
Parotidectomía y submaxilectomía
Cuando el tratamiento de los tumores de las glándulas salivares requiere la extirpación quirúrgica, nos enfrentamos a cirugías de alta precisión. El objetivo principal es la eliminación completa de la lesión (generalmente benigna, como el adenoma pleomorfo, pero con capacidad de crecimiento y degeneración cancerosa) preservando siempre las estructuras nerviosas vitales que rodean la zona.
Parotidectomía: Cirugía con control nervioso
La parótida es la glándula salivar más grande, situada delante de la oreja. La cirugía de esta glándula presenta un reto anatómico importante, dado que el nervio facial (encargado de la movilidad de la cara) la atraviesa dividiéndola en dos lóbulos.
Técnica: Dependiendo de la ubicación del tumor, realizamos una parotidectomía superficial o total. La incisión se realiza de forma estética, muy similar a la de un «lifting», para que la cicatriz sea casi imperceptible con el tiempo.
Seguridad: Utilizamos monitorización nerviosa intraoperatoria.
Este sistema nos permite localizar y testar cada rama del nervio facial en tiempo real durante la cirugía, minimizando el riesgo de parálisis y garantizando que el paciente mantenga su expresión facial intacta tras la operación.
Submaxilectomía: Precisión en el suelo de la boca
La glándula submaxilar se sitúa bajo el ángulo de la mandíbula. Su extirpación suele estar motivada por tumores o por inflamaciones crónicas graves debidas a cálculos de gran tamaño.
Técnica: Se realiza una pequeña incisión en un pliegue natural del cuello para acceder a la glándula. Al igual que en la parótida, la prioridad es proteger tres nervios fundamentales: el nervio marginal de la mandíbula (movilidad del labio inferior), el nervio lingual (sensibilidad de la lengua) y el nervio hipogloso (movimiento de la lengua).
Recuperación: Es una cirugía con un postoperatorio generalmente rápido y poco doloroso. La función de producción de saliva no se ve afectada de forma perceptible, ya que el resto de las glándulas compensan perfectamente la ausencia de una de las submaxilares.
Abordaje oncológico y estético
En todos nuestros procedimientos de glándulas salivares, aplicamos principios de cirugía oncológica (márgenes de seguridad) combinados con técnicas de cirugía plástica. En casos de parotidectomías donde queda un hundimiento en la mejilla, podemos realizar técnicas de relleno con colgajos o injertos de tejidos del propio paciente para restaurar el contorno facial y obtener un resultado funcional y estético excelente.